Cuando miras el mundo que te rodea, ¿estás viendo la realidad tal cual es… o la versión que tu cerebro ha decidido mostrarte? La respuesta puede sorprenderte: tu mente no registra pasivamente los estímulos, los interpreta, los organiza y muchas veces, incluso, te engaña.
Sensación vs. percepción: la clave de la ilusión
La sensación es la información pura que captan tus sentidos: luz, sonido, olor, temperatura.
La percepción, en cambio, es lo que tu cerebro hace con esa información. No solo recibe los datos, los procesa, les da significado y los convierte en experiencias.
Esto explica por qué dos personas pueden ver lo mismo… y entenderlo de formas completamente distintas.
Ilusiones ópticas: cuando el cerebro juega con la vista
Un ejemplo clásico es la famosa ilusión de la joven y la anciana. Algunas personas ven de inmediato el rostro de una joven mirando hacia atrás, mientras que otras identifican primero a una mujer mayor de perfil.
Ambas imágenes están ahí, pero tu cerebro prioriza una interpretación sobre la otra.
Las ilusiones ópticas son mucho más que trucos divertidos: revelan cómo el cerebro rellena vacíos, completa patrones y crea coherencia, aunque no siempre coincida con la realidad objetiva.
Lo que influye en tu percepción
Tu mente no trabaja en vacío. Factores como tu memoria, emociones, expectativas y cultura afectan lo que percibes.
– Si tienes un recuerdo previo asociado a una figura, es más probable que la interpretes de esa manera.
– Tus emociones también filtran lo que ves: el mismo gesto puede parecer una sonrisa o una burla según tu estado de ánimo.
– La cultura en la que creciste determina qué símbolos y formas resultan más familiares y comprensibles para ti.
Teorías psicológicas que lo explican
La psicología lleva décadas estudiando este fenómeno.
- La psicología de la Gestalt (Max Wertheimer, Wolfgang Köhler y Kurt Koffka) demostró que nuestra mente tiende a percibir formas completas y coherentes, no fragmentos aislados.
- Jerome Bruner planteó que la percepción está influida por las creencias y expectativas previas, lo que explica por qué a veces vemos lo que queremos ver.
Entonces… ¿vemos la realidad?
La ciencia es clara: no vemos la realidad objetiva, sino una interpretación personal construida por nuestro cerebro. Y aunque esta interpretación nos ayuda a movernos por el mundo, también puede hacernos vulnerables a ilusiones, errores y sesgos.
👉 ¿Quieres ver un ejemplo visual de cómo tu cerebro puede engañarte?
En nuestro canal PsyLife tienes un video con la ilusión óptica de la joven y la anciana, explicado paso a paso, junto con las teorías de la psicología que revelan cómo funciona tu percepción.